Por sendero
despoblado, ésta se fue a caminar…
Muy temprano en
la mañana y sin temor al peligro;
Mientras goza del
paisaje y del trinar de las aves,
En gavilla, es
atacada por siete indomables perros,
Que, aceptando su
derrota, se echaron a descansar
Cuando ésta no se
detiene ante el inminente riesgo
Y continúa su
camino a paso lento, muy lento.
Confortada por el
triunfo sobre los temibles canes,
Ésta sigue
caminando por camino pedregoso;
A lado y lado
cañales y esquivando lodazales
De repente se
vislumbra compañía en la soledad;
Muchacho mal
encarado y un perrito que lo sigue;
Un ataque ésta
imagina al visualizar la daga que él oculta;
Cómo hablar de
sentimientos si así se pierde el aliento.
Solo son unos
instantes los que dura el frenesí,
Porque una vez
frente a frente, ambos se miran sonrientes
Y este patatús
concluye con un gentil “buenos días”.
No hay herida con
la daga; no sobreviene algún daño;
Son dos seres que
se encuentran en el ámbito divino,
Ese que todos
andamos… sin conocer el camino.