No puede inspirar
alegría lo malo que a otro le pase mientras se ‘gana’ la vida,
Aunque haya
algunos bullicios que causan hilaridad mostrando la realidad.
Y, no es que
seamos buenos tampoco somos tan malos…
en variadas
ocasiones, a duras penas pensantes.
Coinciden en
sitio y hora, chofer y motociclista.
Una cita acordada entre la vida y la muerte,
Mismas que
ultiman detalles para tan sublime encuentro.
En el cruce de
una calle hay un semáforo en rojo
Que ignora el
motociclista y aumenta velocidad.
En el sentido contrario, el semáforo está en
verde
Que el chofer
cruza confiado pues, va por su vía legal.
Un hombre yace
extendido y el otro muy compungido
En medio de la
avenida frente a una multitud afligida
Por el fatal
desenlace de una carrera inusual,
Que, al conocer
sus razones, lo pone a uno a pensar.
Y aquí cumple su faena
el agente policial,
Mismo que rato antes persigue a un ladrón…
Reconoce al
difunto y observa el botín regado;
En el suelo está el botín
por el cual cedió
su vida…
pero que tuvo
este fin.
Magnolia Stella
Correa Martínez
Colombia
2020